Honestidad y solidaridad

En estos días me vino a buscar una buena amiga para salir hacer algunas diligencias, aprovechando de recorrer una Caracas de insipiente comienzo de año, semi vacía, despejada, ofreciéndonos un colorido y claro día. Fue un sabroso paseo con la amiga, pues compartimos muchos intereses en común que no solamente se circunscribe a la gastronomía.

-Tengo hambre Marta Elena! Me dijo en medio de libros y hermosos papeles, -yo también, contesté.

- Vamos a unos de esos chiringuitos de Chacao a comer algo rico, fue la oferta que mi amiga me hizo, a mí me sonó muy bien, yo amo esos chiriguitos que te dan muchas sorpresas, incluyendo el precio.

Llegamos a Chacao con la protección de los querendones y conseguimos el puesto justo y cerca del sitio al que íbamos a visitar, pasamos a ver el menú, salimos a buscar más opciones y antes de haber encontrado nada, decidimos regresar, pudo más el hambre que teníamos que las ganas de indagar, además ya estábamos claras que allí no habría error, y así fue.

Un almuerzo sencillito, pasticho hecho en casa, allí preparan hasta la pasta, un refresco Dumbo, clásico que en muy pocos lugares o venden, de postre una torta de zanahoria muy esponjosa, sabrosa y para cerrar el clásico marrón expreso.

Trinacria Café, un lugar sencillo como la i, como la honestidad, con tres mesas y mucho cariño que por la limpieza del sitio se puede ver.

La responsable de elaborar los pocos pero sabrosos italianísimos platos es Yenis Payares, la chica que tiene 5 años al lado de la misma Nona, quien ya no está para esos trotes pero vigila de cerca el negocio.

Trinacria Café queda en la calle Sucre, Edif. Oswaldo, Local 1, Chacao Teléfono 265 07 71

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