Descubriendo
espacios, hoy fui a parar a un sitio que ya había visitado hace dos años, Tasca Amelino,
queda en una esquina en la calle Sucre de Chacao.
Es un lugar sin
ninguna otra pretensión que no sea, comer sabroso y a buen precio, un hueco que
tiene solo 12 mesas, el sitio es cerrado, con aire acondicionado, barra típica
de Chacao, y la cocina española con adopciones de sabores locales.
Pedimos una
oferta de Fidegua para dos personas, que incluye media botella de vino, por 250
Bf, la verdad nada de que quejarse, si sabes que vas a un sitio que no vas a
ver la decoración, quien va y quien cocina, porque de eso no estaba pendiente.
Uno de esos
descubrimientos bien particulares, con precios amigables y sabores sabrosos, de
esos de los que uno está acostumbrado, y por supuesto raciones generosas.
Tienen una carta
bien amplia, con precios justos, perfecto para matar antojos y hambre sin
quedar en deuda con el banco, o la tarjeta en rojo.
En fin, al final,
lo que yo quiero es que el plato que me sirvan sea sabroso, no me importa quien
cocina, lo que me interesa es complacer mis ganas.
Nota: las fotos
fueron tomadas con el teléfono celular, y como de verdad evoqué otros tiempos
de Caracas, las monté en un marco de diapositivas de los años 60´s, toda una
onda vintage.


2 comentarios:
La verdad es que apoyo al 100% eso de que al final lo que a uno le importa es comer rico! Me encanta leer algo tan parecido a mi...Gracias
Me alegra, la verdad si, lo que importa es que el comensal quede satisfecho!
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