Lo que comenzó como una simple guía de
recomendaciones de talleres mecánicos, caucheras y lugares o paradores para
comer algo ha terminado siendo la más importante para cualquier restaurante y
cocinero, la guía roja Michelín, más de 100 años recomendando lo mejor para
comer.
La guía se edita por primera vez en
1900 por los hermanos Michelín, con un concepto totalmente publicitario, dirigido
a los 2.400 automóviles que ya existían en Francia, la cual era obsequiada al
comprar los neumáticos, la misma contenía lista de
los mecánicos, los médicos, planos de algunas ciudades y lista de curiosidades.
20 años
después comienza a comercializarse, enriqueciendo su contenido comienzan
aparecer recomendaciones de restaurantes, posiblemente para aquellos viajeros
que transitaban por Francia recorriendo nuevas fronteras, lo que dio inicio a
crear un equipo de anónimos visitantes para hacer la crítica gastronómica.
En 1931,
tres décadas después de su primera publicación, comienzan aparecer las asignaciones
de una a tres estrellas.
En 1945,
época de post guerra en donde se hace difícil asignar estrellas en un momento
donde la economía no era la propicia para ofrecer mesas gloriosas deciden crear
la estrella blanca, en cual sigue hasta nuestros días.
En los
años 70´s fue un momento de gloria para la guía, las personas comienzan a salir
a cenar los fines de semana, lo que obliga que la rigurosidad y anonimato de
sus críticos se mantengan muy protegidos, las ediciones aumentan y se expande a
otros países.
A partir
de 1989 dan inicio a una serie de asignaciones que con los cambios culturales
lo requiere, aparece el Big Gourmand recomendaciones de restaurantes de pequeño
y mediano formato con una buena relación
calidad / precio formando parte de las necesidades de sus lectores.
¿Y como
se adjudica una estrella Michelín?
Los inspectores de Michelin visitan cada lugar cada 18 meses, a menos que esté desplazándose
hacia arriba o abajo en la escala. Un candidato a una estrella recibirá cuatro
visitas; un restaurante de dos estrellas recibe 10 antes de llegar a tres. Los
inspectores proceden de toda Europa, para garantizar consistencia. Las visitas
son anónimas y Michelin paga la cuenta.
Los inspectores pasan de viaje tres de cada cuatro semanas, se alojan en un
hotel diferente cada noche y toman el almuerzo y la cena en un restaurante
diferente cada día. Escriben un informe de cada comida. En un lado de la hoja
califican servicio, decoración y ubicación, y en el otro trazan una gráfica
sobre la calidad de la comida. Una estrella significa muy buena cocina en su
categoría; dos, cocina excelente que justifica desviarse del camino, y tres
indican cocina excepcional, que "merece el viaje".
Cabe
destacar que las guías Michelín están editadas por zonas o países.
Aquí les
dejo un link que está muy interesante revisarlo.

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