9 abr. 2012

Aroma de un café que me llena de añoranzas




En Venezuela, despertarse a tomar café es una costumbre ancestral, recuerdo el aroma que invadía la casa de mis abuelos, ese era el primero que llegaba a mi sueño para levantarme a tomarlo muy temprano.

Han pasado los años y en vez de mejorar la calidad de la indispensable bebida, al menos para mi, lamentablemente a mermado al punto que cuando uno compra café en los anaqueles de auto mercado o abastos, mas que a café saben a aserrín, haciendo excepciones de los productores artesanales es muy lamentable que un buen café venezolano al alcance de todos, simplemente no existe.
En estos días de visita a mi familia en Panamá, debo confesar que me he reconciliado con ese sabroso y acogedor recuerdo de los buenos días con una sabrosa taza de café.

Hay varios, en este hogar se compra Café Durán, y que mas me queda que averiguar de su historia, por demás ejemplar, al leerla y ver como se ha expandido no puedo sentir otra cosas que no sean ganas de llorar, no tenemos buen café, y pensar que alguna vez fuimos los mayores exportadores de ese aromático y sabroso grano.

Hace 105 años, en lo que seria las riveras del canal de Panamá se funda la primera instalación de Café Durán, su propietario Don Esteban Durán Amat lo vendía en sus inicios envueltos en papel de periódico, hoy día no solo tienen un catálogo de cafés gourmet, además hay "Coffee Stores” en toda Panamá.


En estos casos hay que ser honestos y reconocer lo exitoso de estos casos, hay que usarlos como ejemplo.
Para mayor información pueden accesar a su link: http://www.cafeduran.net