He ahí la
diferencia, notable la circunstancia que desde hace rato se está transformando
en una verdadera confusión, todo el mundo comercia con el tema de la producción
de catas, te invitan, las comercian (yo también lo hago), hacen promociones a
diestra y siniestra convenciendo a los menos expertos.
Una cata es un encuentro entre especialistas en
los que se debe analizar profundamente cada vino que se nos presenta, por lo
general no se toma, cosa imposible de evitar en Venezuela, si son 4 no los
tomamos, si son 10 también, en fin somos bebedores compulsivos y es inevitable,
pero hay que saber que entre cata y degustación hay un largo trecho
diferenciador.
Para empezar, las condiciones del espacio en que
se va a llevar a cabo la cata tiene que tener las siguientes características:
1-Lugar claro, preferiblemente blanco, bien
iluminado y temperatura fresca, con el objetivo de poder analizar y disfrutar
el color, aroma, cuerpo y sabor de cada uno de los vinos.
2.-Es recomendable no exceder de 15 personas, máximo
30, por dos razones, la primera es el rendimiento de las botellas a probar,
sirviendo esa cantidad, una botella rinde para 15 personas, por lo tanto es el
numero ideal, 30 personas son 2 botellas por cada tipo de vino, la segunda
razón es que para poder concentrarse tanto los asistentes como el que dirige la
cata, es recomendable poca gente, así se tiene mas control sobre la asistencia,
se pueden despejar dudas y habrá mas interacción entre unos y otros, con
tiempos prudenciales.
3.-Para llevar a cabo una cata lo mas cercano de
la manera profesional, se debe proveer a los asistentes de papel y lápiz para
anotar sus experiencias, agua mineral sin gas para limpiar la boca entre vino y
vino, pan para limpiar el paladar.
4.-La temperatura de los vinos tiene que estar
bien controlada, los vinos blancos se aprecian mejor entre 8⁰
y 10⁰, los blancos con mayor cuerpo entre
12⁰ y 15⁰,
tintos desde 12⁰ los más jóvenes,
hasta 18⁰ los más estructurados. Todo
dependiendo de igual manera en lugar o región en donde se dicte la cata.
5.- Se recomienda abrirlos con un rato de
antelación para que respiren y sus cualidades o particularidades vayan
evolucionando.
6.- La copa a utilizar para las catas ha sido
diseñada para poder apreciar las virtudes de cada vino y es la copa Afnor (Asociación
Francesa de Normalización) y que responde a la Norma Internacional ISO 3591-1977. Sin embargo de no tener esa
copa se puede usar en su lugar la copa de vino tipo Borgoña que tiene una forma
y tamaño recomendable para poder disfrutar de los vinos.
Quizás esto ya lo han leído en muchos sitios,
pero vale la pena repetirlo, porque he notado en los últimos tiempos que se
están montando “Catas” a diestra y siniestra sin cumplir ni la cuarta parte de
las condiciones, por lo tanto, no lo asumo como cata, lo asumo como la
presentación de un producto, lo cual recomiendo entonces que sea mas informal y
dejar que los invitados relajadamente prueben los vinos en una convocatoria con
otro formato, sin la pretensión de llamarla cata.
Y para los que hacen de las catas un modus vivendi, les recomiendo que no
vendan el evento como cata, es preferible que se hable de degustación, no habrá
desilusiones como las que yo me he llevado en varios casos.


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