Cocina Tachirense que evoca mi infancia




Materia pendiente hablar de esta edición de Cocina Tachirense de Leonor Peña. Llegó a mis manos hace poco tiempo, lo tengo en la mesa al lado de mi cama por muchos motivos, pues por parte de mis abuelos maternos corre sangre andina por mis venas, andinos llegados de Europa hace unos cuantos siglos, y  al leerlo me causó una gran emoción ya que entre sus historias y recetas me llevó a evocar momentos hermosos en mi infancia, como era el tema de la cocina y la mesa. Momentos sagrados,  llenos de amor para la familia y para los invitados.

Hasta que mi abuela dio su último suspiro, costumbres de ella eran el día a día en nuestra familia, en su casa, porque tuve la suerte de vivir muy cerca de ella siempre, y las costumbres y enseñanzas son la mejor herencia, ella me dejó parte de eso, pero que no es el tema central en este momento, así que con nostalgias y buenos recuerdos retomo el tema de este valioso recetario, al que por cierto no le hace justicia el diseño de su portada.

Cocina Tachirense es un libro en donde se compila recetas ancestrales, de muchas familias andinas que han sido rescatadas por la autora Leonor Peña, sacándolas del encierro de las paredes de las cocinas, logrando rescatar nuestras costumbres, nuestra cultura, “somos lo que comemos”  como dijo Hipócrates, el padre de la medicina hace miles de años, refiriéndose en realidad a la salud, pero que cala perfectamente en la definición de cada región.

Las recetas que compila este libro son un verdadero tesoro, un aporte a la información de nuestros ancestros a nuevas generaciones con cientos de recetas, que honestamente recomiendo a todo cocinero que presuma de llevar el estandarte de amante de los sabores venezolanos sintiéndose embajador de nuestra cultura, como tanta veces leo, oigo y pruebo.  Lo recomiendo como materia obligatoria a todos los estudiantes, historiadores, y curiosos.

Nota: la foto fue tomada sobre la imagen de un libro titulado “Así, con las manos” editado por la Fundación Neumann, fotografía de Bárbara Brändli, diseño gráfico Jhon Lange.  1980. En donde se recoge el testimonio de artesanos de diversas regiones de Venezuela, una joya histórica, como muchas de las que acompañan mis silencios en la biblioteca de mi casa.

Entradas populares