23 nov. 2012

Tannat, cepa que estimula los sentidos en las manos de Bodegas Juanicó.


El día a día en Caracas se ha ido transformando en una supervivencia que no nos ayuda a disfrutar de los sublimes momentos que la vida nos ofrece a diario, el calor, el colapso del tráfico, el poco tiempo productivo por lo complejo en todo lo que una desea resolver, pero de vez en cuando, los momentos mágicos aparecen, como en el caso de la noble experiencia de probar los vinos de cepas Tannat, Marselán y Viognier.




El encuentro con el joven enólogo Santiago Deicas, miembro de la familia propietaria y productora Bodegas Juanicó . En un lugar rodeado de agua, al pie de El Avila, una acogedora casa y organizado por Waleska Schumacher y Sasha Correa de Maison Blanche, nos convidaron a disfrutar de tan noble experiencia, con beneplácito comparto, porque lo bueno y noble hay que compartirlo, es fascinante que otros vivan lo mismo que sabrosamente uno disfruta, y más en estos casos para los amantes del vino.

Confieso que mientras iba degustando cada vino, mi experiencia y memoria gustativa se fue alterando como hacía tiempo no me sucedía, vinos que lograron seducirme completamente, llevándome a viajar por varias etapas de mi vida, eso es una señal importante en un vino, porque quiere decir que sus aromas y sabores están bien identificados, logrando estimular los sentidos.














Las Bodegas Juanicó se encuentran en Uruguay, país pequeño, pero productor de grandes vinos, se trata de la primera casa en el segmento de vinos finos (25% del mercado), líder en exportaciones durante los últimos diez años.

Con vinos de una variedad e intensidad en aromas, muy elegantes en el paladar, han logrado una notable diferenciación con el desarrollo de la cepa Tannat, variedad que tiene presencia en Taninos, sin ser agresivo o astringente, causando una experiencia interesante en el paladar al activar todas las papilas y nervios gustativos, logrando llenar la boca y la nariz con sus atributos que sin duda alguna se tornan en especial.

Cuentan que el vino Don Pascual Tannat fue calificado por la renombrada enóloga María Isabel Mijares como “una hermosa obra de arte”, yo sin saber esta anécdota lo califiqué como un vino absolutamente diseñado para agradar al más apático.

Muy inteligentemente, ante la competencia de Chile y Argentina, vienen dándole a sus propuestas poco desarrolladas como la cepa Tannat, además de Viognier  o Marselán.
Con respecto a las características del “Terroir”, nos cuenta Santiago Deicas “Que llueva todo el año y que estemos cerca del mar favorece un equilibrio natural, un balance óptimo y un carácter frutal muy fresco. Aunque los tres países estamos sobre el mismo paralelo y bajo la misma luz, logramos vinos con más elegancia e identidad. Le damos valor a lo artesanal y eso se siente”

A Tannat, su merecido culto
Más de nueve mil hectáreas le dedica Uruguay al cultivo de la uva, la mayor parte se encuentra en la provincia de Canelones, en donde un tercio de las plantaciones es de tannat, o harriague, como también se le conoce a esta variedad introducida por don Pascual Harriague, en el último tercio del siglo pasado. Originaria del sureste francés, de Madiran e Irouléguy, encuentra en Uruguay una segunda cuna, en medio de un clima húmedo, con vientos fríos en la noche, altas precipitaciones, fuerte insolación, óptima amplitud térmica y privilegiada influencia marítima.

Como buenos uruguayos, los Deicas se dedican al tannat aprovechando para mostrar un carácter distinto dentro de la imperante oferta de Nuevo Mundo “El tannat es una variedad particular. Se piensa que los vinos que da son duros y agresivos, pero no es así. Si la semilla y la cáscara están bien maduras, da vinos de amplia nariz y justa estructura que bien pueden soportar el paso del tiempo. Probamos constantemente las uvas dentro del viñedo. La vendimia se hace manual para asegurar todavía más que se esté en el punto ideal. Además la maceración es suave, concentrando aromas y prefiriendo poca estructura”, explica Santiago Deicas.

Estos vinos se consiguen en Licores Mundiales, y sus precios son, para la calidad, muy solidarios. Recomiendo con ojos cerrados para estas fechas navideñas en donde el abanico de sabores es tan amplio, que para armonizar, tienen que ser vinos con una gran personalidad.