30 ago. 2014

Tarabish, se apuesta a la carta de su cocina

Hacer crítica gastronómica es tarea difícil, y más aún en esta era 2.0,  en que aquello que se publique por este medio quedará por mucho más tiempo que cualquier material impreso. Lo malo no lo digo, y cuando me tropiezo con algo que bien vale la pena compartirlo, lo público en la brevedad posible.
Ya he visitado al menos tres restaurantes de cocina árabe, cercanos al lugar donde vivo, y en este recorrido, llegando al cuarto destino, hago un alto para compartir una experiencia que hay que hacerle su debido reconocimiento.

La integración cultural de la comunidad árabe en Venezuela tiene siglos, muchas familias llegaron a este país de clima privilegiado, nuevecito, prometedor, lleno de color y tierras fértiles, gente amable, inocente y con todo por hacer, muchas familias son descendientes de árabes, son empresarios exitosos logrado con mucho trabajo y esfuerzo, contribuyendo con el progreso de estas tierras.


El Kibbe de Mero es una de las especialidades de la casa, 
coronado con piñones, de un sabor equilibrado, entre el salado y el dulce. Recomendado. 


Las cremas de garbanzo, yogourt, berenjena y pimentón, 
acompañados de los panes fritos es un abrebocas que no pasa desapercibido. 



Un emblemático plato adorado por los venezolanos en la cocina árabe es el kibbe crudo.

El gusto por la cocina árabe no se nos hace lejano, extraño y menos exótico, esos sabores vienen en los platos desde que los españoles pisaron estas tierras, al paladar del venezolano le place la cocina árabe desde siempre y en mi caso, soy una fiel comensal de sus sabores.

Tarabish, restaurante árabe ubicado en el Centro Comercial Mata de Coco, tiene ocho años de inaugurado, desde entonces continúan con una carta de aproximadamente 54 platos entre las entradas, ensaladas, sopas, pescados y mariscos, carnes y aves, especialidades y postres, aparte una lista de bebidas sin alcohol y una carta de vinos.

La Chef dueña y señora Zeina de Khabbash llegó de Batroun, ciudad costera que está al norte del Líbano, en los años 70s,  con apenas veinte (20) años para comenzar su familia aquí en Sur América. Tratando de adaptarse decidió de igual manera a continuar sus costumbres familiares, en las que se incluye las recetas de su madre, que según ella me cuenta cocinaba muy sabroso, para mitigar la pena de las distancias la llamaba por teléfono para que le dictara las recetas. Así comenzó una historia que llevó años previos para abrir el negocio que hoy maneja la familia completa, Estefhany, la hija, dejó su carrera de educadora para manejar la administración del sitio, quien además en más de una ocasión le ha tocado hacer de sous chef, barman y atención a los clientes, el padre vigila, asesora y enseña las lides de ser comerciante, el varón de la familia, un gourmand dedicado al mundo de la química, está pendiente de los detalles que constantemente requiere un restaurante para no perder vigencia.


Vista panorámica desde el salón privado


Salón privado, ambientado totalmente árabe

El lugar está ambientado con Narguiles, cojines, puff , lámparas y alfombras traídas por ellos, en contraste con lámparas y sillas de diseño contemporáneo, la arquitecto encargada del diseño fue Monica Akl y Zaina puso su toque árabe.

La cocina tiene sus especialidades que solo se consiguen en este lugar como lo es el Kibbe de Mero, únicos en elaborarlos, es una receta de la costa, las limonadas con diferentes mezclas como la de limón y agua de rosas, costumbres que vienen de Batroun y se las trajeron a Venezuela, incluyendo la típica bebida Auran, a base de yogurt en varias combinaciones, además de los tradicionales platos típicos elaborados con productos frescos traídos del interior del país para ellos. La relación calidad/precio es una de sus bondades de este restaurante, estará bien atendido por los mesoneros que trabajan con ellos desde que se abrió el local, la comida es muy bien elaborada, y el lugar es limpio, ordenado y acogedor.

Dirección: Avenida Blandín, Centro Comercial Mata de Coco, Local LC-04, Nivel P.B. Chacao, Caracas.