30 abr. 2015

Pastelería y Chocolatería Mozart, el sueño dulce de Georges Progonis cumple 40 años



Inaugurada el 26 de abril de 1975, este mes la Pastelería y Chocolatería Mozart, cuyos productos constituyen el sueño de muchos amantes de los dulces y el chocolate, cumplirá 40 años. 

La Pastelería y Chocolatería Mozart fue fundada por Georges Progonis (1927-2010), maestro pastelero y chocolatero nacido en Karditsa, ciudad de la Tesalia, Grecia, el 23 de diciembre de 1927, en el seno de una familia con una holgada posición económica.  que era propietaria de fincas en las que se criaban cabras y ovejas. Cuando era aun un En 1945, año en que termina la II Guerra Mundial, Georges comenzó a trabajar en una pastelería que tenían sus tios paternos en Volos. En 1950, viajó a Atenas, ciudad en la que, trabajando con un maestro pastelero célebre, perfeccionó las técnicas, y se familiarizó y puso a punto las recetas de las tortas y pasteles más emblemáticos de la repostería europea. Al cabo de unos años se independizó y abrió un negocio de frutas abrillantadas.  Georges tenía una fascinación por el brillo, la transparencia y dulzura del caramelo. Su familia recuerda cómo en Caracas, muchos años después, cada vez que trabajaba con caramelo, se dedicaba con pasión a realizar figuras de extraordinaria gracia y delicadeza. 

Georges llegó a Venezuela en el año 1956. Viajó en barco desde Atenas. A su llegada pasó momentos difíciles por su desconocimiento del idioma y de contactos, pero nada de esto lo desalentó. Lo más difícil ya lo había pasado. Además, desde muy temprano luego de llegado a Caracas, había tenido la oportunidad de probar el chocolate venezolano que—luego se enteró—estaba preparado con 100 por ciento de cacao venezolano. Su familia recuerda que les dijo que había sido este chocolate lo que le confirmó que las adversidades que estaba atravesando valdrían la pena en el futuro. Georges quedó fascinado con el chocolate venezolano, en el el cual advertía un equilibrio particular entre lo dulce y lo amargo, su ligera acidez, y suaves notas frutales que su paladar distinguía claramente. La calidad y sabor del chocolate venezolano funcionaron como ancla y certeza que le ratificaron lo acertado de su decisión de quedarse en Venezuela. Sami, su yerno, recuerda que Georges nunca dejó de recordar, y comentarle a sus amigos, cómo le apasionaba el chocolate venezolano.

Asi que con la rara certeza de que Venezuela era el destino en el que debía probar su suerte, y dotado con un precario léxico de palabras en español, Georges inició un peregrinaje por las pastelerías de Caracas ofreciendo sus servicios como pastelero. Hasta que consiguió un primer empleo en una pastelería. Poco después empezó a trabajar como Maestro Pasteleró en la Pastelería Dorta. Fue allí donde, en 1965, conoció a la que iba a ser su esposa, Doris, con quién se casó en 1967. 

En una ocasión, a comienzos de los años setenta, Georges le dijo a su esposa que su plan era tener una pastelería propia, "porque mis manos son de oro y tengo el deber de aprovecharlas". Con el fin de ahorrar para hacer realidad este plan, Georges y su familia se mudaron a un apartamento más reducido. Con esos ahorros y con el dinero que les dejaba su trabajo, en turnos distintos, en dos pastelerías cercanas, pudieron ir comprando lo necesario para equipar la futura pastelería. 

Hacia finales de 1974, cuando Georges y su esposa tenían los materiales y el equipo necesarios para operar la futura pastelería comenzaron a buscar un local donde ésta pudiera operar. Cuando llegaron al recien inaugurado Centro Comercial Concresa sus dueños, al darse cuenta de las habilidades de Georges, les dieron amplias facilidades para la compra del local. A Doris no le cabe duda de que a Georges siempre tuvo una visión exacta de lo que quería y de que conocía con bastante clartidad cuálera el camino que tenían que recorrer, no exento de sacrificos, para ver su sueño realizado. 

La pastelería y chocolatería Mozart abrió sus puertas el 26 de abril de 1975. Fue un éxito total. Desde sus inicios tuvo una oferta de productos típicos de la repostería europea de la que estaban ausentes los dulces del repertorio venezolano. Esto obedece tanto a la formación del fundador como maestro pastelero y chocolatero, como a sus gustos personales. Entre esos primeros productos que cautivaron a los clientes de la Mozart, algunos de los cuales continúan leales a ésta, se encuentran la Sacripantina, la Charlotte, la Zuppa Inglesa, la Selva Negra, la Saint Honoré, la de fresa, la de guanábana. 

Unos seis meses despues que abriera, y sólo en fines de semana, Georges comenzó a ofrecer para la venta el que sería su invento más popular: la ahora célebre torta de profiteroles, la cual alcanzó tal éxito que comenzó a ser imitada por las demás pastelerías. Es por eso que siempre ha sido "la única, la inigualable, la original, comenta una de sus hijas. Con el tiempo nuevos productos se sumaron a esta oferta de dulces europeos. Tal es el caso de la torta de marzipan que Georges inventó cerca de un año después de inaugurada la Mozart. 

Mirando retrospectivamente, su esposa e hijas coinciden en que no fueron solo la disciplina férrea sumada a su talento como repostero las que le permitieron a Georges Progonis realizar su sueño y llevarlo hasta el nivel de excelencia al que aspiraba. Fue también su dedicación a la perfección. Ellas lo saben porque desde el comienzo estuvieron vinculadas a la gerencia y operaciones de esta empresa familiar.

En la actualidad, las hijas, la viuda de Georges, y Sami, quien ya tiene 12 años trabajando en la empresa, se han encargado de continuar la tradición y garantizarle a la amplia y leal clientela la calidad y confiabilidad de los productos que han consumido tradicionalmente. Sin embargo, esto no les ha impedido introducir innovaciones que se han traducido en nuevos productos, o que los han ayudado a hacer incursiones exitosas en nuevos mercados. Innovación en la tradición ha sido el lema tácito que han seguido. Por ello, nunca han perdido protagonismo los clásicos, las ahora célebres tortas de profiteroles, Sacher, Opera, la deliciosa torta Mozart, o los delicados y deliciosos bombones que ofrece Mozart.

Entre las actividades con las que la Pastelería y Chocolatería Mozart planea celebrar este año aniversario se encuentran: el lanzamiento de nuevos productos, que se encuentran actualmente en fase de conceptualización o de desarrollo, promociones en las redes sociales, y la modernización de su presencia en la web, entre otras. 

Una de las actividades recientes que esta empresa promueve con motivo de su aniversario es un concurso por la red social instagram. En éste se premiará con una torta de profiterol, cada semana entre el 26 de abril y el 26 de mayo, la foto de un producto de Mozart que tenga mayor número de likes. Se debe ser seguidor de su cuenta, @pasteleriamozart y seguir lo indicado en las bases del concurso.


Pastelería y Chocolatería Mozart, Avenida Rio Caura, Centro Comercial Concresa, Nivel PB, local 102, (0212) 979 2646; Centro Ciudad Comercial Tamanaco, Nivel C2, (0212) 979 5953; www.mozart.com.ve.