Se come con las manos

Y se inventaron los cubiertos para no mancharnos las manos, ni tomar mal olor, después con tanto frío es una pena bañarse, así fue como se inicio un camino que nos alejó de la experiencia de comer con las manos, de sentir las texturas con la piel, antes de tenerlas en la boca, llenarse de olores, sustancias y aromas, de la simplicidad de embadurnarse... es un lujo solo para los puros de corazón. Así maestros, gurús y niños son los que nos demuestran que en la simplicidad esta la pureza.

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